Termoqueratoplastia: Cirugía refractiva

termoqueratoplastia

La termoqueratoplastia produce cambios puntuales en la arquitectura del colágeno estromal para cambiar el contorno corneal y así corregir la hipermetropía o la presbicia.

Para esta cirugía ocular se puede usar dos técnicas: La termoqueratoplastia con láser (LTK) o conductiva (CK).

Termoqueratoplastia con láser

Láser de no contacto: Holmium-YAG. Con este láser se genera una temperatura entre los 65ºC y 70 ºC (conductividad térmica) y se produce la contracción de las fibras de colágeno.

– Se aplica en la periferia de forma radial.

– 16 spots anulares durante 3 minutos y tras la aplicación adaptaremos una lente de contacto terapéutica durante 24 horas.

-Para hipermetropías entre +0.75 y +2.50D y astigmatismo combinado de+0.75D.

Termoqueratoplastia conductiva (CK)

– Es un sistema similar al anterior.

– En este caso la conductividad es eléctrica, por radio frecuencias.

– Utiliza una onda especial para liberar energía hacia la profundidad del estroma en la periferia media de la córnea. Esta sonda se inserta en marcas hechas previamente gracias a un patrón de anillos fuera del eje visual.

– Sirve para corregir hipermetropías y astigmatismos.

 Consideraciones de LTK y CK:

a.- La modificación de la curvatura de la cornea dependerá del número de impactos, de su energía y edad del paciente.

b.- La estabilidad refractiva no es constante, aunque la termoqueratoplastia CK es la que menos varía con el tiempo.

c.- La CK se puede utilizar aplicando monovisión en un paciente présbita (ojo dominante para VL y ojo no-dominante para VP).

d.- La recuperación de la función visual es más lenta que con el LASIK.

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e.- Normalmente hay que realizar un retratamiento pues el mantenimiento de la refracción no es estable con termoqueratoplastia.

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