Queratopatía bullosa:

queratopatia bullosa

Queratopatía bullosa es un enturbiamiento de la córnea con ampollas epiteliales debido a la pérdida de función de las células endoteliales.

Es una de las indicaciones más frecuentes para el transplante de córnea. La transparencia de la córnea depende de un endotelio funcinal, con una elevada densidad de células endoteliales.

Cuando el endotelio ha sido dañado por una inflamación, traumatismo o cirugía del segmento anterior, las escasas células endoteliales que quedan son incapaces de evitar que el humor acuoso entre en la córnea. Como consecuencia, se produce una hidratación de la córnea con edema estromal y ampollas epiteliales.

Queratopatía bullosa: Sintomatología

La pérdida gradual de células endoteliales ocasiona un deterioro lento de la visión; el paciente tendrá peor visión por la mañana que por la tarde, debido al aumento del espesor de la córnea durante la noche por los párpados cerrados.

La exploración con lámpara de hendidura revelará un engrosamiento de la córnea, edema epitelial y ampollas epiteliales.

Queratopatía bullosa: Tratamiento

Cuando la lesión de las células endoteliales no esté demasiado avanzada y solamente ocurran en periodos ocasionales de enturbiamiento, como por ejemplo por las mañanas, las soluciones como el cloruro sódico al 5%, puede mejorar la visión del paciente mediante la extracción de agua. Sin embargo esta solución es meramente temporal. En estadios más avanzados, será necesario un trasplante de córnea.

La queratopatía bullosa puede aparecer también en el glaucoma; pero en estos casos la presión intraocular estará tipicamente aumentada.

  • Diagnóstico:

Examen por parte del oftalmólogo

Muy interesante:
Síndrome de Malingering Ocular

El diagnóstico de queratopatía bullosa se basa en la apariencia típica de una córnea inflamada y turbia con ampollas en la superficie.

  • Tratamiento:

Gotas para los ojos

Medicamentos para bajar la presión intraocular

Ocasionalmente lentes de contacto blandas

Trasplante corneal ocasional

La queratopatía bullosa es tratada por un oftalmólogo (un médico especializado en el examen y tratamiento de enfermedades oculares, tanto quirúrgicas como no quirúrgicas).

Las gotas oculares que contienen sal (solución salina hipertónica) o los ungüentos que contienen sal se pueden utilizar para absorber el exceso de líquido de la córnea.

También se administran medicamentos que reducen la presión ocular de vez en cuando.

Ocasionalmente, en períodos cortos de tiempo, se pueden usar lentes de contacto blandas para reducir el malestar al vendar la córnea.

Si la visión se reduce o los síntomas son severos y persistentes, a menudo se realiza un trasplante de córnea.

El hinchazón lleva a la formación de burbujas llenas de líquido en la superficie de la córnea. Las quejas son: dolor al mirar hacia la luz brillante y visión borrosa. Las ampollas pueden estallar, causar un dolor intenso y empeorar aún más la visión, a menudo acompañado de una sensación de cuerpo extraño en el ojo.

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