Pupila de Adie: Tratamiento

Pupila de Adie

Pupila de Adie es una enfermedad neurológia (intrínseca, aislada y benigna) en la que encontramos una anisocoria (asimetría en el tamaño de las pupilas).

Pupila de Adie: Causas

Vamos a hablar un poco de la anisocoria y las causas que la provocan. Se pueden identificar múltiple patologías que determinan su aparición. Incluso en aproximadamente el 10% de la población se considera fisiológia o normal, cuando no supera los 0,6 mm de diferencia de diámetro pupilar, y no se asocia a otras manifestaciones.

Cuando aparece desde la infancia sin ningún síntoma asociado se puede suponer que es un proceso hereditario, sobre todo si hay otro miembro de la familia afectado. Por otra parte, las patología causales de anisocoria pueden agruparse de forma general en:

  • Vasculares: Accidentes vasculares encefálilcos, aneurismas cerebrales.
  • Tumorales: Cerebrales. Síndrome de Claude Bernard-Horner producido por tumores torácicos.
  • Infecciosas: Meningitis, encefalitis, abscesos cerebrales.
  • Medicamentos oftalmólogicos: Atropina, otros.
  • Otras: glaucoma.

Los antecedentes, la historia clínica y el examen físico aportan datos que puedan orientar a una u otra patología casual. Por ejemplo, la aparición brusca de anisocoria después de un traumatismo encefálico, orienta a una posible causa hemorrágica, en cambio un cuadro de aparición paulatina, con antecedente de cefalea, visión doble, vómitos explosivos, orienta más a una patología tumoral.

Si aparece con fiebre y cefalea, además de rigidez de nuca se puede pensar en meningitis. Si la aparación es súbita, con intenso dolor ocular o cefalea, y pérdida de la visión de un ojo, se debe pensar en glaucoma.

Muy interesante:
Sarcoidosis: Tratamiento y Dudas

Pupila de Adie: Síntomas

La causa de esta anisocoria es la denervación parasimpática idiopática por lesión del ganglio ciliar o de las fibras potganglionares de los nervios ciliares cortos posteriores, con reacción perezosa a la luz y a la acomodación.

Esto viene a decir que el mecanismo encargado de contraer la pupila cuando hay luz no comete su función correctamente. En la gran mayoría de los casos existe midriasis (pupila dilatada) pero también pueden darse casos de miosis, es decir, una pupila más contraída de lo normal.

Los únicos síntomas de esta patología son intolerancia a la luz (fotofobia), visión borrosa de cerca, dolores de cabeza y/o mareos.

Existen diferentes tipos de circuitos reflejos que afectan al perfecto funcionamiento de nuestro sistema visual: reflejo fotomotor directo y consensual, reflejo corneano, reflejo de acomodación, reflejos corporales visuales, reflejo cilioespinal y reflejo vestibulocular.

De estos circuitos hay dos que resultan directamente mermados en los afectados por pupila de Adie: el fotomotor y el de acomodación. Con ambos, la pupila debería contraerse en condiciones normales cuando incide una luz sobre ella (caso del reflejo fotomotor directo y consensual) y cuando enfocamos un objeto (caso del reflejo de acomodación).

  • Observación:

La obsevación de esta pupila en el biomicroscopio arroja movimientos irregulares en algunos bordes de esfínter pupilar lo cual indica que algunas áreas normales del esfínter aún reaccionan al estimulo de la luz, fenómeno conocido como movimiento vermiforme.

La afectación es unilateral en el 90% de los casos y puede aparecer a cualquier edad aunque el perfil común de afectados es: mujer de unos 30 años y sana.

  • Diagnóstico:
Muy interesante:
Desviaciones incomitantes: Tipos

Se basa en un sistema de eliminación. Es decir, nos harán todas las pruebas necesarias para descartar enfermedades y dolencias que también manifiesten la anisocoria. Lo normal es: análisis de sangre, pruebas exploratoiras en el ojo y de reflejos pupilares, escáner y prueba de la pilocarpina como última y definitiva.

La pilocarpina es un medicamento parasimpaticomimético y alcaliode. Se usa como diagnóstico de Adie porque el esfínter del iris es hipersensible a la pilocarpina al estar denervado, la cual se convierte en hipersensitiva a la más mínima dosis. Con una dosis muy pequeña no se contrae una pupila normal pero sí lo hace con la de Adie.

  • La pupila de Adie puede manifestarse asociada a otros síntomas:

– Síndrome de Holmes-Adie: pupila tónica + ausencia de reflejo patelar y aquíleo.

– Síndrome de Ross: síndrome de Holmes-Adie + hipohidrosis.

No hay que olvidar que una anisoria puede ser un síntoma de muchas otras cosas por lo que es imprescindible ir a un especialista para descartar otras enfermedades.

Tratamiento para Pupila de Adie

No se conocen la causas y no hay tratamiento.

No se conoce cómo evoluciona la patología con certeza:

La pupila dilatada puede volver a su estado normal con el tiempo (o repentinamente) o la pupila normal puede llegar a dilatarse para compensar la visión. No existen tratamientos conocidos y lo único capaz de combatir la anisocoria por Adie es la aplicación de pilocarpina diluída en el ojo, sustancia no recomendada como uso habitual por sus factores adversos.

Para disminuir sus síntomas se recomienda el uso de gafas polarizadas (al reducir los brillos), evitar la exposición al sol o luz artificial intensa y algún medicamento prescrito por el médico para los dolores de cabeza.

Muy interesante:
Glaucoma y OCT. Estudio

One Response

  1. Lorena 29 enero, 2018