Pterigión: causas, diagnóstico y cuándo operar
hace 6 años · Actualizado hace 4 semanas

Actualizado el 26 junio, 2026
El pterigión (del griego pterygion = aleta pequeña) es un crecimiento fibrovascular de la conjuntiva que avanza sobre la córnea, generalmente desde el lado nasal. Es una de las lesiones oculares más frecuentes en zonas de clima cálido y soleado, y puede producir desde síntomas leves hasta una reducción significativa de la agudeza visual por astigmatismo irregular o por afectación del eje visual.
Patogenia
El pterigión es el resultado de una degeneración elastótica del tejido conjuntival subepitelial, estimulada principalmente por la radiación ultravioleta crónica. Las células límbicas alteradas proliferan y migran sobre la córnea, activando metaloproteinasas que degradan la membrana de Bowman y permiten la invasión estromal. El pterigión nasal predomina sobre el temporal porque la córnea nasal recibe más radiación UV reflejada desde el ángulo temporal (efecto de lente de la córnea).
Aspectos clínicos
- Pliegue triangular de tejido vascularizado que avanza desde el limbo nasal (raramente temporal) hacia el centro de la córnea
- Pueden diferenciarse tres componentes: cabeza (que avanza sobre córnea), cuello (a nivel del limbo) y cuerpo (sobre la conjuntiva escleral)
- Síntomas: irritación, sensación de cuerpo extraño, lagrimeo, fotofobia, ojo rojo (especialmente en el "cuerpo" muy vascularizado)
- Con el crecimiento: astigmatismo irregular (distorsión corneal alrededor de la cabeza del pterigión), reducción de AV si supera el eje visual
- Limitación de la motilidad ocular en pterigiones muy extensos y fibróticos (raro)
Clasificación
- Según la extensión sobre la córnea: grado 1 (<2 mm del limbo), grado 2 (2-4 mm), grado 3 (>4 mm, cerca o sobre el eje visual)
- Según la actividad: activo (vascularizado, con crecimiento activo) o atrófico (delgado, poco vascularizado, estacionario)
Diagnóstico diferencial
- Pingüécula: no invade la córnea, no cruza el limbo
- Neoplasia intraepitelial conjuntival (NIC): lesión blanquecina o gelatinosa con vasos irregulares, sin la típica morfología triangular. Requiere biopsia.
- Pannus: vascularización corneal superficial por diversas causas (tracoma, queratoconjuntivitis, sobreuso de LC)
Tratamiento
Conservador
Para pterigiones estables y asintomáticos: lubricación ocular (lágrimas artificiales), protección solar con gafas UV400, evitar exposiciones ambientales agravantes (viento, polvo, sol). Colirios antiinflamatorios (AINE o corticoide de corta duración) en episodios de inflamación aguda.
Quirúrgico
Indicaciones de cirugía:
- Pterigión que avanza hacia el eje visual (>4 mm del limbo)
- Astigmatismo irregular significativo inducido
- Síntomas persistentes no controlados con tratamiento médico
- Limitación de la motilidad ocular
- Interferencia con adaptación de lentes de contacto
- Razones estéticas en pterigiones muy prominentes
La técnica estándar es la escisión del pterigión con autoinjerto conjuntival (tejido de la conjuntiva bulbar superior del mismo ojo). El autoinjerto, fijado con pegamento de fibrina o suturas, reduce drásticamente la tasa de recurrencia (de >50% sin injerto a <10% con injerto). La mitomicina C intraoperatoria se usa como antiproliferativo adicional en casos de alto riesgo de recurrencia.
Preguntas frecuentes
¿El pterigión vuelve después de la cirugía?
La recurrencia es posible, especialmente en pacientes jóvenes, en climas muy soleados y en pterigiones recurrentes previos. Con autoinjerto conjuntival, la tasa de recurrencia es de menos del 10%. El seguimiento postoperatorio es importante para detectar precozmente cualquier recurrencia.
¿La cirugía de pterigión afecta a la visión?
En la mayoría de los casos, la cirugía de pterigión mejora o estabiliza la visión al eliminar el tejido que distorsionaba la córnea. Si el pterigión había producido astigmatismo irregular, este puede persistir parcialmente hasta la total cicatrización corneal (varios meses). En casos de pterigión grande con cicatriz corneal, la visión puede no recuperarse completamente.
¿Se puede prevenir el pterigión?
La protección solar es la medida preventiva más efectiva: gafas de sol con protección UV400 (bloqueando el 100% de la radiación UV), uso de sombrero de ala ancha, evitar la exposición directa al sol en las horas de mayor radiación. En personas que trabajan al aire libre en climas soleados, la protección ocular debe ser sistemática desde jóvenes.
¿El pterigión puede ser canceroso?
El pterigión típico es una lesión benigna. Sin embargo, cualquier lesión conjuntival con características atípicas (crecimiento rápido, aspecto gelatinoso, vasos irregulares, pigmentación, ulceración) debe biopsiarse para descartar neoplasia intraepitelial conjuntival o carcinoma escamoso conjuntival, que son entidades distintas al pterigión.
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