PIO: Presión intraocular y Glaucoma

pio

Es muy importante medir la (PIO) presión intraocular a nuestros pacientes, puesto que es la medida mas rápida de detectar el glaucoma.

El glaucoma es una enfermedad bastante compleja la cual si no se detecta a tiempo puede generar la pérdida irreversible de campo visual.

Los valores normales de PIO oscilan entre 10 y 20 mm Hg. Una PIO superior a 20 mm Hg sin ningún otro síntoma de glaucoma, se considera hipertensión ocular, cuyos individuos deberán someterse a revisiones periódicas para controlarlo.

La presión ocular elevada por sí sola no provoca glaucoma. Sin embargo, es un importante factor de riesgo.

¿Qué es la PIO?

La presión intraocular (PIO) depende del equilibrio entre la tasa de producción de humor acuoso y su drenaje, y este último está a su vez relacionado con otros factores, como la resistencia encontrada en la malla trabecular y el nivel de presión venosa epiescleral.

¿Cuanto es la presión intraocular normal?

El promedio de PIO en la población general es de alrededor de 16 mmHg mediante tonometría de aplanamiento, y se ha aceptado por convención como rango normal los valores entre 11 y 21 mmHg –dos desviaciones estándar a ambos lados de la media–, al menos para la población blanca.

Sin embargo, algunos pacientes sufrirán daño glaucomatoso con una PIO inferior a 21 mmHg, mientras que otros permanecerán indemnes con presiones por encima de ese nivel.

Aunque la reducción de la PIO es un elemento modificable fundamental en prácticamente todos los tipos de glaucoma, son esenciales otros factores no bien conocidos para determinar si un individuo u ojo concreto sufrirá lesión glaucomatosa.

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presión intraocular
Medición de la PIO.

Entre estos se incluyen características que influyen en la medición de la PIO, como la rigidez corneal, y probablemente factores que afectan a la susceptibilidad del nervio óptico a la lesión, como la integridad de su vascularización y la vulnerabilidad estructural al estrés mecánico en la cabeza del nervio óptico.

¿La presión intraocular cambia a lo lardo del día?

La presión normal varía según la hora del día (variación circadiana), los latidos cardíacos, la tensión arterial y la respiración.

El patrón diurno varía, con tendencia a ser mayor por la mañana y menor por la tarde.

Esto se debe al menos en parte a la variación circadiana en la síntesis de humor acuoso, que es menor por la noche.

Los ojos glaucomatosos muestran fluctuaciones mayores de lo normal, cuya amplitud es directamente proporcional a la probabilidad de daño progresivo del campo visual, por lo que una medición aislada puede ser poco orientativa.

Es una buena costumbre anotar la hora del día en qué se mide la PIO.

  • AUMENTO AGUDO DE LA PRESIÓN INTRAOCULAR

Glaucoma agudo de ángulo cerrado, crisis glaucomatociclítica (síndrome de Posner-Schlossman), glaucoma inflamatorio de ángulo abierto, glaucoma maligno, postoperatorio, hemorragia supracoroidea, hipema, fístula carótido-cavernosa, hemorragia retrobulbar y otras enfermedades de la órbita.

  • AUMENTO CRÓNICO DE LA PRESIÓN INTRAOCULAR

Glaucoma primario de ángulo abierto.

  • DISMINUCIÓN DE LA PRESIÓN INTRAOCULAR (HIPOTONÍA)

Rotura del globo ocular, phthisis bulbi, desprendimiento de retina y coroides, iridociclitis, deshidratación grave, hendiduras de ciclodiálisis, isquemia ocular, fármacos (p. ej., medicación para la PIO), postoperatorio, cierre traumático del cuerpo ciliar.

¿Qué es el glaucoma?

Desde un prisma conceptual, el glaucoma puede definirse como un grupo de neuropatías ópticas de origen multifactorial, dentro de los cuales destaca el aumento de la presión intraocular, caracterizadas por la existencia de una pérdida adquirida de los axones de las células ganglionares de la retina.

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Esta muerte axonal determina la aparición de cambios estructurales en el nervio óptico y en la capa de fibras nerviosas de la retina, así como, funcionalmente, un descenso irreversible en la sensibilidad retiniana expresado por una pérdida gradual de la amplitud del campo visual.

Este proceso puede evolucionar hacia la ceguera en los estadios avanzados de la enfermedad si la PIO no se disminuye.

La elevación de la presión intraocular es el principal factor de riesgo implicado en el desarrollo y la progresión del glaucoma.

Estudios poblacionales han puesto de manifiesto que el rango de normalidad oscila entre 12 y los 21 mmHg.

Por tanto, se consideran sospechosos de presentar glaucoma aquellos pacientes con presiones por encima de 21 mmHg.

Sin embargo, una presión superior a 21 mmHg no es sinónimo de glaucoma, ya que hay pacientes con presiones elevadas que nunca desarrollan un glaucoma (denominados, por tanto, hipertensos oculares), así como pacientes que desarrollan glaucoma con presiones dentro del rango de la normalidad (< 21 mmHg) (glaucomas de tensión normal).

Este hecho determina que la PIO deba considerarse como un factor de riesgo y no una condición indispensable.

Además, el riesgo de desarrollar un glaucoma es proporcionalmente mayor cuanto más elevadas sean las cifras de la presión intraocular.

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