Oftalmía del recién nacido

Oftalmía

Se entiende como oftalmía del recién nacido a una conjuntivitis hiperaguda que aparece en el primer mes de vida. Las más comunes son:

– Conjuntivitis química. Aparece a las 6-24h trás el parto y generalmente se debe a la profilaxis con pomada eritromicina. Se da una ligera hiperemia conjuntival.

– Conjuntivitis gonocócica: Por Neisseria gonorrhoeae. Se inicia a los 2-4 días del nacimiento. Aparece gran quemosis y tumefacción de párpados y abundante secreción purulenta. Existe grave riesgo de afectación corneal, que puede llevar a la perforación y pérdida del globo ocular.

– Conjuntivitis bacteriana: Por estafilococo y streptococcus pnemoniae. Se da entre el 4º y 5º día. Aparece hiperemia conjuntival con secreción serosa que pasa a mucopurulenta.

Conjuntivitis de inclusión: Es la causa más importante de Oftalmía neonatal en países industrializados. El agente causal son las clamydias. Aparece a los 7-14 días del nacimiento. Cursa con secreción mucopurulenta moderada, hiperemia, quemosis e infiltración difusa con papilas hipertróficas en la conjuntiva. Sin tratamiento puede durar 2-3 meses y curar sin secuelas.

– Conjuntivitis herpética: Por herpes simple tipo II. Aparece blefaroconjuntivitis que puede complicarse con queratitis. Esta oftalmía sino se trata correctamente, puede original graves problemas.

Diagnóstico de la oftalmía:

  • Tiempo de aparición
  • Irritación química: primeros días.
  • Gonocócica: primera semana.
  • Estafilococos y otras bacterias: final de la primera semana.
  • VHS: 1-2 semanas.
  • Chlamydia: 1-3 semanas.

Oftalmía: Anamnesis

Instilación de algún producto químico como profilaxis.

Síntomas parentales de enfermedad de transmisión sexual (ETS).

Conjuntivitis reciente en los contactos cercanos.

Manifestaciones de enfermedad sistémica en el niño: neumonitis, rinitis y otitis en la infección por clamidias, vesículas cutáneas y manifestaciones de encefalitis en el VHS; la infección gonocócica diseminada es relativamente rara.

Muy interesante:
DMAE Qué es: Todas las dudas

La existencia previa de lagrimeo persistente sin inflamación puede indicar una obstrucción del conducto nasolagrimal en la oftalmía.

Signos generales:

El ojo puede estar algo pegajoso por las secreciones en las infecciones estafilocócicas o en el retraso de canalización del conducto nasolagrimal (reflujo mucopurulento al presionar sobre el saco lagrimal).

  • Características de la secreción en la oftalmía:

Acuosa en las conjuntivitis químicas y por VHS; mucopurulenta en la infección por clamidias; purulenta en la infección bacteriana, e hiperpurulenta en la conjuntivitis gonocócica.

La infección gonocócica cursa con un intenso edema palpebral, que puede ser difícil de distinguir de una celulitis preseptal u orbitaria.

También debe excluirse la presencia de dacriocistitis.

Pueden aparecer vesículas en la piel palpebral y periocular en las infecciones por VHS, signo que orienta decisivamente el diagnóstico de la oftalmía y el tratamiento.