Motilidad ocular extrínseca (MOE)

Motilidad ocular

Realizando las pruebas de Motilidad ocular extrínseca (MOE) determinaremos las habilidades del paciente para conjugar movimientos oculares.

El estudio de la acción de los músculos oculares lo realizaremos por las 9 posiciones de la mirada. La acción de cada músculo es máxima en una determinada posición, lo cual nos permitirá diagnosticar una hiperfunción o hipofunción del mismo.

MUSCULOS         ACCION 1aria            ACCION 2aria          ACCION 3aria      INERVACION
Recto Externo     Abducción                   ——–                           ——                          VI par craneal
Recto Interno      Adducción                   ——-                             ——-                        III par craneal
Recto Superior    Elevación                     Adducción                  Inciclotorsión      III par craneal
Recto Inferior      Depresión                    Adducción                  Exciclotorsión     III par craneal
Oblicuo Sup.         Incicloducción          Depresión                    Abducción             IV par craneal
Oblicuo Inf.           Excicloducción         Elevación                    Abducción             III par craneal

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La motilidad ocular se rige por dos leyes:

  • LEY DE HERING: Cada músculo sinergista (cooperante) recibe la misma inervación en cada ojo.
  • LEY DE SHERRINGTON: Siempre que un músculo sinergista se contrae, el antagonista (músculo de acción contraria) se relaja la misma cuantía.

Motilidad ocular extrínseca (MOE):

  • Mediante esta prueba evaluaremos los Reflejos Fotomotores Pupilares:

– Si son pupilas isocóricas (del mismo diámetro)

– Si son reactivas a la luz y a la acomodación

– No presentan Defecto Pupilar Aferente

Marcaremos con las siglas PIRRLA (Pupilas Iguales Redondas Reactivas a la Luz y la Acomodación) eliminando la letra que falle en la prueba.

Observaremos mediante una linterna el Reflejo directo (reacción de la pupila iluminada) y consensual (reacción de la pupila no iluminada), y remitiremos al oftalmólogo si existiera algún tipo de alteración pupilar.

Músculo oblicuo superior: Parálisis

Músculo oblicuo superior está inervado por el parético. Su parálisis provoca una disminución o privación de los movimientos oculares.

Sus funciones son de rotación interna, depresión y abducción.

En su forma congénita, la parálisis del músculo oblicuo superior conduce a la tortícolis ocular, suele ser unilateral.

Desde el punto de vista diagnóstico diferencial, la tortícolis se instaura al final del segundo año de vida, con carácer compensador, para eliminar la diplopia que se presenta con el desarrollo completo de la visión binocular.

Es característico el signo de Bielschowsky, la cabeza se inclina y gira hacia el lado opuesto de la parálisis del ojo afectado y la barbilla se desplaza hacia abajo, en esta posición los ojos están en ortoforia. Sensorialmente la correspondencia normal con fusión y visión en relieve. En la inclinación de la cabeza en dirección al músculo paralizado se produce desviación hacia arriba y adentro del ojo paralizado.

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La parálisis del músculo oblicuo superior tiene que tener un diagnóstico diferencial con la tortícolis muscular, que es una anomalía en el desarrollo de la musculatura del cuello.

La causa suele ser idiopática. Otras posibles etiologías son la miastenia gravis y el bioma del tronco del encéfalo.

  • Tratamiento:

Solo se puede ofrecer cirugía, pues los prismas no son efectivos.