Motilidad ocular extrínseca: músculos, inervación y parálisis oculomotoras
hace 10 meses · Actualizado hace 4 semanas

Actualizado el 26 junio, 2026
La motilidad ocular extrínseca es la capacidad del ojo para moverse dentro de la órbita mediante la acción coordinada de seis músculos extraoculares. El estudio de la motilidad ocular es fundamental en neuroftalmología y en el diagnóstico de diversas patologías que afectan a los nervios craneales oculomotores (III, IV y VI par).
Los seis músculos extraoculares
Recto medial
Acción principal: aducción (giro hacia adentro). Inervado por el nervio oculomotor (III par). El más potente de los músculos extraoculares horizontales.
Recto lateral
Acción principal: abducción (giro hacia afuera). Inervado por el nervio abducens (VI par). El único músculo del ojo inervado exclusivamente por el VI par.
Recto superior
Acción principal: elevación. Acciones secundarias: intorsión y aducción. Inervado por el III par.
Recto inferior
Acción principal: depresión. Acciones secundarias: extorsión y aducción. Inervado por el III par.
Oblicuo superior (mayor)
Acción principal: intorsión. Acciones secundarias: depresión (especialmente en aducción) y abducción. Inervado por el nervio troclear (IV par). El único nervio craneal que emerge del aspecto dorsal del tronco encefálico.
Oblicuo inferior (menor)
Acción principal: extorsión. Acciones secundarias: elevación (especialmente en aducción) y abducción. Inervado por el III par.
Exploración de la motilidad ocular
La exploración clínica de la motilidad ocular incluye:
- Versiones: movimientos binoculares conjugados en las nueve posiciones diagnósticas de la mirada
- Ducciones: movimientos monoculares de cada ojo por separado
- Cover test: para detectar forias y tropias
- Test de Hirschberg: evaluación de la simetría de los reflejos corneales
- Campos de acción de los músculos: identificación de la dirección de mirada donde la limitación es máxima
Parálisis oculomotoras: los tres nervios craneales
Parálisis del VI par (abducens)
La más frecuente. Causa parálisis del recto lateral con limitación de la abducción y desviación del ojo hacia adentro (esotropia). En la mirada hacia el lado afectado, el ojo no puede abducir. La diplopía horizontal es el síntoma cardinal. Causas: hipertensión intracraneal (el VI par tiene el trayecto intracraneal más largo), diabetes, isquemia microvascular, tumor.
Parálisis del IV par (troclear)
La más difícil de diagnosticar. Causa limitación de la depresión en aducción (el ojo no baja bien al mirar hacia adentro). El paciente adopta una postura de cabeza inclinada hacia el lado contrario para minimizar la diplopía. Causas: traumatismo craneal (el más frecuente), isquemia microvascular, congénita.
Parálisis del III par (oculomotor)
La más grave. El III par inerva cuatro de los seis músculos extraoculares, el elevador del párpado y el esfínter pupilar. Su parálisis completa produce:
- Ptosis completa del párpado superior
- Ojo desviado hacia afuera y abajo (el recto lateral y el oblicuo superior quedan sin oposición)
- Midriasis fija (afectación del esfínter pupilar)
La afectación pupilar en la parálisis del III par es la señal de alarma más importante: indica compresión externa del nervio (aneurisma, masa), no isquemia. Requiere neuroimagen urgente.
Preguntas frecuentes
¿La diplopía por parálisis oculomotora desaparece sola?
Las parálisis de causa microvascular (isquemia en diabéticos, hipertensos) suelen recuperarse espontáneamente en 3-6 meses. Las de causa compresiva o tumoral requieren tratamiento de la causa. Durante la recuperación, el parche en un ojo o los prismas en las gafas son medidas paliativas para la diplopía.
¿Una parálisis del III par siempre indica aneurisma?
No. La mayoría de parálisis del III par son de causa microvascular (isquemia) y se resuelven espontáneamente. La diferencia clave es la afectación pupilar: el aneurisma comprime las fibras pupilares externas del nervio y causa midriasis. Una parálisis del III par con pupila respetada tiene baja probabilidad de ser un aneurisma.
¿Es necesaria la resonancia magnética en todas las parálisis oculomotoras?
La neuroimagen (RM con angio-RM) es obligatoria en parálisis del III par con afectación pupilar (para descartar aneurisma), en casos con déficits neurológicos adicionales, en parálisis en pacientes jóvenes o sin factores de riesgo vascular, y en casos que no se recuperan en el plazo esperado. En parálisis aislada del VI par en adultos con factores de riesgo vascular, puede adoptarse una actitud expectante inicial.
¿Qué es el strabismus fixus y cuándo ocurre?
El strabismus fixus es una condición rara en la que un ojo queda fijado en posición extrema (generalmente desviado totalmente hacia adentro) por fibrosis de los músculos extraoculares. Puede ocurrir como secuela de parálisis crónicas o como condición congénita. La diferencia con una parálisis reciente está en que el ojo fijado no puede moverse pasivamente (con fórceps), lo que indica que la limitación es muscular/fibrótica, no neurológica.
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