Lentillas de silicona: Ventajas
hace 10 meses · Actualizado hace 10 meses
Las lentillas de silicona constituyen el grupo más avanzado de lentes de contacto blandas. Gracias a los últimos avances en materiales, han conseguido fabricar unos modelos muy compatibles con la fisiología corneal.
De hecho, ofrecen a la córnea hasta cinco veces más de oxígeno que las lentes convencionales.
Todas las lentes blandas están compuestas por un material hidrofílico llamado hidrogel, cuyas propiedades consiste en ser blando cuando absorbe agua.
Por eso debe conocer que si se quedan secas las lentillas, pierden su forma y se arrugan pero si las vuelves a hidratar, cogen de nuevo su forma suave y flexible.
- Lentillas de silicona: Origen
- ¿Cuáles son las desventajas de usar lentillas de silicona?
- 1. Hidrogel tradicional (materiales de primera y segunda generación)
- 2. Silicona-hidrogel (materiales de tercera generación en adelante)
- 3. Gafas rígidas permeables al gas (RGP o “rígidas de silicona-perfluoro")
- 4. Híbridas y esclerales
- 5. Factores a tener en cuenta para elegir “el mejor” material
- 6. Conclusiones y recomendaciones generales
Lentillas de silicona: Origen
Aparecieron por primera vez en 1998 y en la actualidad, son las más utilizadas. Los fabricantes europeos han mostrado sus ventas en el año 2011 y el 67 por ciento corresponden a lentillas de silicona, un 24 por ciento blandas y solo el 8 por ciento rígidas.
Las marcas populares con este tipo de material son: Acuvue Oasys, Air Optix Aqua, Biofinity y PureVision.
Lentillas de silicona: Beneficios
Se introdujeron con la esperanza de disminuir los problemas relacionados con la hipoxia. Y también para aumentar la seguridad en el uso de las lentillas, tanto en porte diario como en prolongado.
Aumentar el aporte de oxígeno al ojo es potencialmente beneficioso para todos los usuarios, sobre todo teniendo en cuenta que muchos usuarios no están cumpliendo las recomendaciones de su óptico con respecto al remplazo y uso adecuado.
De acuerdo con CIBAVision, casi 1 de cada 5 usuarios las usan mientras duermen y entre estos pacientes, casi 2 de cada 3 no usan lentillas para el porte prolongado.
Por lo tanto, el uso de lentillas de silicona puede disminuir los problemas oculares pues al tener mayor calidad, aunque no se cumplan las normas de seguridad, es más difícil que se desarrolle una hipoxia, visión borrosa, edema corneal, conjuntivitis, úlcera... Ya que la córnea transpira más con este tipo de material.
¿Cómo usar las lentillas?
Lava y seca tus manos antes del lentillas de silicona sobre todo para preservar la higiene ocular y así evitar cualquier posible infección.
- Agita suavemente el blister antes de abrirlo. Separa el aluminio. Pon la lente en la palma de la mano o, si es necesario, saca suavemente la lente del blister usando el dedo indice.

- Asegúrate que la lentes de contacto no está del alrevés y también que dispones de la lente correcta para cada ojo.
- Cuando las extraigas, asegúrate de que tus manos están completamente secas.
- Parpadea fuertemente unas cuantas veces y mientras miras hacia arriba, arrastra la lente hasta la parte blanca de los ojos. Extrae la lentilla pellizcándola suavemente entre el pulgar y el indice. Si es difícil de quitar, no te pellizques el ojo. Aplícate un lubricante y gotas humectantes y prueba de nuevo transcurridos unos minutos.
- En el uso de lentillas nunca utilices pinzas, ventosas, objetos punzantes o las uñas para quitarte las lentes del ojo o sacarlas del blister.
- El cuidado correcto de tus lentes es esencial.
- Desinfectalas cada vez que te las quites para destruir gérmenes y para asegurar un uso sano y saludable.
- Pregunta a tu óptico-optometrista sobre el sistema de mantenimiento más adecuado.
- Nunca reutilices la solución de tu portalentes.
- No utilices nunca soluciones que hayan caducado.
- Enjuaga a diario el estuche de tus lentes con solución salina estéril o con solución fresca y deja que se seque al aire. Esto ayuda a evitar la contaminación y daños en el ojo.
- Es recomendable en el uso de lentillas de silicona reemplazar el estuche regularmente.
¿Cuáles son las desventajas de usar lentillas de silicona?
A pesar de sus ventajas, como ser más permeables al oxígeno, las lentillas de silicona tienen inconvenientes. A continuación, se detallan los principales:
Menor humectabilidad y sensación de sequedad
El material de silicona es hidrófobo. Esto significa que rechaza el agua. Para ser cómodas, necesitan tratamientos que las hagan más hidrófilas.
Al final del día, muchas personas sienten más sequedad. Esto se debe a que retienen menos lágrima y pueden causar irritación.
Acumulación de depósitos lipídicos
La silicona atrae lípidos de la película lagrimal. Esto puede causar depósitos rápidos que reducen la humectabilidad de la lente.
Los depósitos en la superficie hacen que la lente pierda nitidez. También aumenta el riesgo de microorganismos.
Rigidez y manejabilidad inicial
Las lentillas de silicona son más rígidas que las de hidrogel convencional.
Esta rigidez puede hacer que sean más incómodas al principio. Puede ser difícil colocarlas y se sienten en el ojo.
Coste más elevado
El proceso de fabricación y tratamientos superficiales son más complejos. Esto eleva el precio.
En comparación con las lentillas de hidrogel, las de silicona son más caras. Esto es especialmente cierto para el uso diario.
Requieren mayor cuidado en la limpieza y mantenimiento
Es crucial seguir las pautas de limpieza con rigor. Usar soluciones específicas es esencial.
Si no se cuida la higiene, pueden acumularse residuos. Esto aumenta el riesgo de irritaciones y otras infecciones.
Posible adaptación al ojo menos “natural”
Aunque permiten más oxígeno, pueden alterar la interacción con la película lagrimal. Esto puede causar sensación de cuerpo extraño.
Esta sensación es más común en ambientes secos o frente a pantallas. Puede ser incómoda.
Menor variedad de parámetros en algunos casos
Algunas marcas de lentillas de silicona ofrecen menos opciones que las de hidrogel tradicional. Esto puede ser un problema para córneas muy curvas o astigmatismo.
En estos casos, es posible que debas optar por modelos más caros para encontrar el ajuste perfecto.
No todas son aptas para uso prolongado sin retirada
Las lentillas de hidrogel de silicona pueden usarse hasta 7 o 30 días. Sin embargo, no todos los ojos las toleran bien. El riesgo de daño corneal aumenta si no se retiran y limpian correctamente.
Los profesionales a menudo recomiendan usarlas diariamente y retirarlas por la noche. Esto puede afectar la comodidad que buscas.
¿Cuál es el mejor material de lentillas?
No hay un material ideal para todos. Cada ojo y estilo de vida es único. Aquí te contamos sobre los materiales más comunes y sus características. Así podrás decidir cuál es mejor para ti:
1. Hidrogel tradicional (materiales de primera y segunda generación)
Composición: Están hechas de polímeros con mucha agua (38 – 75 %).
Ventajas:
Son muy blandas y cómodas desde el principio.
Son económicas y vienen en muchas opciones.
Permiten que el ojo se mantenga húmedo gracias al agua.
Desventajas:
Dejan pasar menos oxígeno que las de silicona-hidrogel. Esto limita su uso continuo.
Si las usas mucho tiempo, como al dormir, puedes correr riesgo de daño corneal.
Se manchan fácilmente, acumulando proteínas y lípidos.
Para quién pueden ser buenas
Para ojos secos, ya que mantienen la humedad.
Para quienes las usan de forma puntual y no más de 8–10 horas seguidas.
Para quienes buscan un buen precio y necesitan muchas opciones.
2. Silicona-hidrogel (materiales de tercera generación en adelante)
Composición: mezclan la flexibilidad de los hidrogeles con microfases de polímeros de silicona. Esto mejora mucho la permeabilidad al oxígeno.
Ventajas:
Alta transmisión de oxígeno: disminuyen el riesgo de hipoxia corneal. Esto permite usarlas todo el día, incluso algunas versiones son para uso continuo.
Mejora la salud corneal a largo plazo: la cornea recibe más oxígeno. Esto mantiene su metabolismo y reduce el riesgo de problemas como la neovascularización.
Están muy versátiles: hay opciones desde diarias hasta mensuales o trimestrales. También hay versiones para diferentes tipos de visión, como la miopía o la presbicia.
Desventajas:
Comparadas con algunos hidrogeles, son más rígidas. Algunos usuarios pueden sentir que tienen un cuerpo extraño o más sensación de lente.
Tienen tendencia a acumular depósitos lipídicos. Esto requiere más limpieza y mantenimiento.
Pueden causar sensación de sequedad en quienes tienen ojos secos, especialmente al final del día.
Son más caras que los hidrogeles comunes.
Para quién pueden ser las mejores
Para quienes llevan las lentillas muchas horas seguidas. Esto incluye a estudiantes, profesionales y aquellos que trabajan frente a pantallas.
Para personas con alto riesgo de hipoxia. Esto incluye a quienes tienen queratocono leve o problemas de nutrición corneal.
Para quienes quieren cuidar mucho la salud de la córnea. Aunque esto requiere un mantenimiento más estricto.
3. Gafas rígidas permeables al gas (RGP o “rígidas de silicona-perfluoro")
Composición: materiales rígidos con alta permeabilidad al oxígeno (siloxano, perfluorocarbonos).
Ventajas:
Acercan la visión a la de una córnea sana. Esto se debe a que la forma rígida neutraliza ciertos astigmatismos irregulares.
Se depositan menos proteínas y lípidos. Esto significa que pueden dar mayor estabilidad visual en pacientes con lágrima de mayor densidad.
Duración mayor (un mismo par puede usarse varios años, con revisiones periódicas). Esto hace que a largo plazo pueden resultar más económicos.
Desventajas:
Adaptación más larga y, al principio, más molestia. Se nota la lente rígida sobre la córnea.
Uso diario puede resultar incómodo para quien está acostumbrado a lentes blandas. Muchas personas las reservan solo para actividades puntuales (deporte, conducción prolongada).
Riesgo de ligera desecación corneal si la lágrima es muy escasa. Esto se debe a que no hidratan de la misma forma que las blandas.
Para quién pueden ser las mejores
Pacientes con astigmatismos elevados o irregulares (queratocono, post-quirúrgicos).
Quienes busquen máxima nitidez visual sin aberraciones. Esto es ideal con buena lágrima y tolerancia a lentes rígidas.
Personas que no necesiten cambiar de dioptría con frecuencia. También deben poder cumplir revisiones periódicas cada 6 meses o un año.
4. Híbridas y esclerales
Lentes híbridas: combinan un centro rígido (para corregir irregularidades) con una “falda” blanda externa. Esta cubre la curva escleror (espacio entre iris y esclerótica).
Ventajas: visión de lente rígida + confort de una blanda rodeando la periferia.
Desventajas: mantenimiento algo más complejo, mayor precio y necesidad de adaptación precisa.
Lentes esclerales: grandes diámetros que reposan sobre la esclera en lugar de la córnea. Generan un reservorio de lágrima entre lente y córnea.
Ventajas: inmejorable confort para ojos secos severos o córneas muy irregulares (queratocono avanzado).
Desventajas: talla muy grande, maniobra de colocación/retirada más laboriosa, alto coste inicial y revisiones frecuentes.
Para quién pueden ser las mejores
Pacientes con enfermedades corneales severas (ojo seco extremo, queratopatia punteada, trasplante corneal).
Quienes no toleran bien otras lentillas y necesiten un film lagrimal estable bajo la lente.
Casos muy especiales que solo un especialista en córnea debe valorar.
5. Factores a tener en cuenta para elegir “el mejor” material
Registro de salud ocular y prescripción profesional
El óptico/a-optometrista u oftalmólogo evaluará tu córnea, su grosor y tu rutina diaria.
Usarán topografía corneal y análisis de lágrima para decidir qué tipo de lentes son mejores para ti.
Duración de uso diario y horario de retiro
Si pasas muchas horas al aire libre o con pantallas, las silicona-hidrogeles de alta DK/t pueden ser mejores.
Si solo las usas 4–6 horas, hidrogeles tradicionales o diarias desechables pueden ser más económicos.
Tendencia a sequedad ocular
Si tienes ojo seco, un hidrogel de alto porcentaje de agua puede ser útil, pero solo para uso corto.
Para otros con ojo seco, ciertas silicona-hidrogeles pueden ser más adecuadas gracias a sus recubrimientos especiales.
Perfil de depósitos (proteínas/lípidos)
Si tienes lágrimas ricas en lípidos, las silicona-hidrogeles pueden atraer más depósitos. Las diarias desechables pueden ser una buena opción.
Si tienes lágrimas pobre en lípidos y alta en proteínas, las RGP depositan menos, pero la limpieza es crucial.
Comodidad vs. salud corneal
La mayoría prefiere la comodidad inicial, por lo que los hidrogeles convencionales suelen ser más populares.
Pero, si priorizas la salud a largo plazo de tu córnea, las silicona-hidrogeles de última generación son la mejor opción.
Frecuencia de reposición y coste
Diarias de descarte (hidrogel o silicona-hidrogel): cero mantenimiento, pero más caras a la semana/mes.
Quincenales / Mensuales: más económicas, pero requieren solución de limpieza y cepillado diario.
RGP / Híbridas / Esclerales: coste inicial alto, pero menos cambios necesarios y revisiones periódicas obligatorias.
6. Conclusiones y recomendaciones generales
Si buscas máxima comodidad diaria y tienes ojos relativamente sanos
Empieza con lentillas diarias de hidrogel o silicona-hidrogel.
Elige la fórmula que ofrezca recubrimientos humectantes (p. ej., lubricidad de superficie) si notas algo de sequedad al final del día.
Si trabajas muchas horas con pantallas o en ambientes secos/calefactados
Considera una silicona-hidrogel con DK/t alto.
Prefiere diarias de silicona-hidrogel si la acumulación de depósitos te preocupa, o mensuales con buena tecnología de superficie si buscas menor coste.
Si tienes astigmatismo elevado o córnea irregular
Unas lentillas RGP o híbridas (o una silicona-hidrogel tóricas de geometría muy ajustada) serán más adecuadas.
En casos extremos (queratocono avanzado), puede llegar a recomendarse una lente esclerocorneal.
Si sufres síndrome de ojo seco moderado-grave
Prueba primero con hidrogel de alto contenido de agua (uso limitado a 6–8 h) o con esclerales si tu caso es severo.
Las esclerales crean un reservorio lagrimal continuo, pero requieren aprendizaje para colocación y retirada.
Consulta siempre con un profesional
Solo tras un examen completo (topografía, análisis de lágrima, revisión de párpados) se podrá determinar el material y la frecuencia óptima para tu situación concreta.
Cada marca y modelo tiene particularidades (recubrimientos, agentes humectantes, radios de curvatura), por lo que la adaptación “en prueba y error” supervisada suele ser el método más fiable.
Resumen breve
Hidrogel tradicional: excelente humectabilidad inicial, más barato, pero menor oxigenación.
Silicona-hidrogel: máxima permeabilidad al oxígeno, más seguro para uso prolongado, aunque puede resecar más y atraer depósitos lipídicos.
RGP y híbridas: ideales para irregularidades corneales o astigmatismo elevado, pero requieren mayor adaptación.
Esclerales: la mejor opción para ojos secos severos o córneas muy irregulares, aunque son las más voluminosas y costosas.
En definitiva, el “mejor material” dependerá de tu salud ocular, estilo de vida y presupuesto. Lo más recomendable es que, una vez tengas claros tus síntomas (sequedad, tiempo de uso, tipo de corrección), acudas a tu óptico-optometrista u oftalmólogo para que te prescriba el material y el modelo óptimos tras las pruebas pertinentes.
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