Glaucoma: Tipos y tratamientos

glaucoma de angulo cerrado

El glaucoma se clasifica en dos tipos principales: El de ángulo abierto y el de ángulo cerrado. El “ángulo” en ambos casos se refiere al drenaje dentro del ojo que controla la salida del humor acuoso.

Otras variaciones incluyen glaucoma de tensión normal, pigmentario, secundario y congénito.

  •  G. primario de ángulo abierto. Alrededor de la mitad de los estadounidenses no saben que lo tienen.

Este tipo común reduce gradualmente la visión periférica sin otros síntomas. En el momento en que se note, el daño irreversible ya ha ocurrido. Si la PIO se mantiene alta, la destrucción causada por el GPAA puede progresar hasta provocar una visión en túnel y la persona solo será capaz de ver los objetos centrales.

  •  G. de ángulo cerrado. Produce síntomas repentinos como dolor ocular, dolores de cabeza, halos alrededor de las luces, pupilas dilatadas, pérdida de la visión, enrojecimiento de los ojos, náuseas y vómitos.

Estos síntomas pueden durar un par de horas y luego volver. Cada ataque puede causar una pérdida visual.

  •  G. de tensión normal. Es un tipo de glaucoma de ángulo abierto que puede causar la pérdida de campo visual por daño en el nervio óptico.

En este tipo, la presión intraocular se mantiene en el rango normal.

Glaucoma: Tipos no comunes

  •  G. pigmentario. Esta forma rara de glaucoma es causada por la obstrucción del ángulo de drenaje del ojo por el pigmento que se ha desprendido de la iris, reduciendo la tasa de flujo del humor acuoso desde el ojo. Con el tiempo, la respuesta inflamatoria daña el sistema de drenaje.

Es improbable observar algún síntoma, aunque puede darse con un poco de dolor y visión borrosa. El g. pigmentario afecta más frecuentemente a los varones blancos entre los 30 y 40 años.

  • G. secundario. Se puede desarrollar después de una inflamación, un tumor o con la introducción de la lente intraocular después de ejecutar la cirugía de catarata.
  • G. congénito. Es una forma hereditaria que se presenta al nacer. Se diagnostica casi siempre antes del primer año de vida. Estos niños nacen con ángulos estrechos o con algún otro defecto en el sistema de drenaje del ojo.
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El glaucoma congénito requiere especial cuidado

Es difícil de detectar porque los niños son demasiado jóvenes para entender lo que les está sucediendo. Si usted nota a su hijo con los ojos grandes, sobresalidos, blancos… Consulte a su pediatra. El glaucoma congénito suele ocurrir más en niños que en niñas.

El glaucoma se produce cuando existe una presión excesiva en los ojos, que es capaz de dañar tanto a la retina como al nervio óptico.

Si la persona no es capaz de controlar el glaucoma, puede tener una pérdida de visión o incluso llegar a la ceguera en un periodo determinado que variará entre 3 y 15 años.

Aproximadamente 3 millones de europeos han desarrollado esta enfermedad y 120.000 son legalmente ciegos.

La parte más aterradora de esta enfermedad es que por lo general, no presenta síntomas durante sus etapas iniciales. Sin embargo, hay una forma aguda en la que la presión dentro del ojo aumenta repentinamente (a veces en tan sólo unas pocas horas).

Este tipo de glaucoma es raro, extremadamente doloroso y requiere de atención inmediata en una sala de emergencias de un hospital.

Los exámenes de la vista tienen que ser anuales y completos, ya que incorporan una prueba estándar “un soplo de aire” que permite conocer la presión intraocular y el profesional de la visión puede sospechar de la presencia de esta enfermedad. Entonces puede ser diagnosticado y tratado de forma temprana, impidiendo la progresión de la pérdida de visión.

Glaucoma: Factores de riesgo

Por lo general afecta a los adultos mayores de 40 años. El riesgo es mayor si la persona tiene antecedentes familiares, diabetes o alta presión arterial, o es miope magno. La raza también juega un papel. Algunas investigaciones han mostrado que los afroamericanos tienen alrededor de siete veces más de probabilidades para desarrollar esta enfermedad ocular. De hecho es la principal causa de ceguera entre los afroamericanos, y los latinos también tienen un alto riesgo.

Glaucoma: Tratamiento

Varios medicamentos se han desarrollado recientemente y puede ser muy efectivos para disminuir o detener incluso la progresión del glaucoma.

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La cirugía con láser, combinado con la medicación, también ayuda a aumentar el drenaje mientras que disminuye la presión dentro del ojo afectado. A pesar de que no es curable, el glaucoma es a menudo muy tratable y se puede convertir en una enfermedad crónica nada peligrosa.

Glaucoma y el café:

Del glaucoma se ha llegado a decir que estaba relacionado con el café y la cafeína, ya que contribuían con el aumento de la presión intraocular.

Un nuevo estudio ha respondido a la pregunta, de si la cafeína aumenta la presión del ojo. De acuerdo con la revista Clinical Ophthalmology, unos investigadores de “University of Maryland School of Medicine, junto con otros de “Chandra Eye Research Institute” en India, han realizado un estudio poniendo cafeína directamente en los ojos para medir su efecto.

Los investigadores aislaron la cafeína para aplicar dos gotas a cinco pacientes con glaucoma, durante una semana. Al final llegaron a la conclusión, de que la cafeína no había tenido ningún efecto sobre la presión intraocular. Ni durante la semana, ni justamente después de aplicarla.

Y tampoco observaron un aumento de los movimientos espasmódicos.

Este estudio contrarresta el que realizaron en el 2005, con el que llegaron a la conclusión de que la cafeína aumentaba la presión. Pero con la diferencia de que utilizaron café como fuente de cafeína. Y este tiene más variantes que las gotas puras de cafeína.

Por lo tanto, los efectos descritos en los bebedores de café pueden estar relacionados con otros componentes del café. Y no con la cafeína propia.

Todos los expertos coinciden en que, pequeñas cantidades de cafeína no pueden aumentar la presión, ni ocasionar glaucoma. Sin embargo, si usted tiene la preocupación de que consume en exceso cafeína, debe hablar con su médico para determinar su nivel adecuado y saludable.

Si tiene factores de riesgo para padecerlo, como puede ser la presión alta o antecedentes familiares. Su médico puede recomendarle que disminuya el consumo de cafeína a niveles por debajo de la seguridad.

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El glaucoma solo se puede determinar durante el examen de la vista, ya que la mayoría de los pacientes no sienten nada. De ahí la importancia de revisar a los ojos cada cierto tiempo, más que nada para prevenir futuros problemas, que pueden convertirse en una amenaza para la visión.

Vivir con glaucoma:

Un estudio publicado en la revista Ophthalmology, afirma que la pérdida del campo visual bilateral derivada del glaucoma se asocia con un mayor miedo a las caídas, con un impacto tal que supera al de otros factores de riesgo.

Para llegar a esta conclusión, investigadores del Wilmer Eye Institute de la Johns Hopkins University, en Baltimore (Estados Unidos), analizaron el miedo a las caídas de 83 pacientes de glaucoma con pérdida de campo visual bilateral y 60 sujetos control con una buena agudeza y sin una pérdida significativa del campo visual que mostraban indicios de glaucoma.

Los pacientes mostraban un mayor miedo a las caídas que los sujetos control, y ese miedo se incrementaba en función de la gravedad de la pérdida del campo visual. En este sentido, los autores del estudio concluyen que se pueden alcanzar mejoras en la calidad de vida de estas personas detectando el miedo a las caídas y desarrollando intervenciones para minimizarlo.

El número total de personas que presentan esta enfermedad es elevado, pues su prevalencia oscila entre el 1.5% y el 2% en los mayores de 40 años. Es una de las principales causas de ceguera irreversible en el mundo. La forma más frecuente, que corresponde al 60% de los casos, es el glaucoma de ángulo abierto primario también llamado crónico simple.

Según estimaciones realizadas por la Organización Mundial de la Salud a principios de la década de 1990, el número de personas en el mundo con presión intraocular alta sería de 105 millones, los nuevos casos de glaucoma identificados alrededor de 2.4 millones por año y el número de ciegos debido a esta enfermedad sería de 8 millones, lo que lo situaría como la tercera causa de ceguera a nivel mundial, sólo superada por la catarata y la oncocercosis.