Glaucoma de ángulo cerrado

Glaucoma de ángulo cerrado

El glaucoma de ángulo cerrado se produce de repente, cuando la parte coloreada del ojo (iris) es empujada o tirada hacia adelante. Esto provoca el bloqueo del ángulo de drenaje del ojo, impidiendo que la malla trabecular permita la salida de los fluidos hacia fuera de los ojos.

Cuando las estructuras internas del ojo son bloqueadas de esta manera, la presión interna del ojo (presión intraocular o PIO) aumenta de forma peligrosa pudiendo dañar el nervio óptico que transmite las imágenes desde el ojo hasta el cerebro.

Glaucoma de ángulo cerrado: Síntomas

Produce síntomas tales como dolor ocular, dolores de cabeza, halos alrededor de las luces, pupilas dilatadas, pérdida de la visión, enrojecimiento de los ojos, náuseas y vómitos.

Estos síntomas pueden durar horas o hasta que la PIO se reduzca. Con cada ataque de tensión, parte de la visión periférica se puede perder.

El glaucoma de ángulo cerrado es una emergencia médica. Si la alta presión intraocular no remite en unas horas, puede causar una pérdida permanente de la visión. Cualquier persona que experimente estos síntomas, debería consultar a un oftalmólogo inmediatamente o ir a una sala de emergencias en un hospital.

Alguna forma crónica puede progresar muy lentamente y causar daño en los ojos sin apenas síntomas o dolor en las primeras etapas.

Glaucoma de ángulo cerrado: Riesgo

Además de la hipermetropía, los factores de riesgo son:

  • Edad. A medida que envejecemos, la lente dentro de nuestros ojos se hace más grande, lo que aumenta el riesgo de bloqueo pupilar. Además, la cámara anterior tiende a ser cada vez más superficial, y el ángulo de drenaje se puede reducir con la edad.
  • Raza. Asiáticos, así como los inuit y otros pueblos indígenas tienen anatómicamente más estrechos los ángulos de la cámara anterior. Por lo que tienen más posibilidades que los blancos.
  • Sexo. Entre los caucásicos, se produce tres veces más en mujeres que en los hombres. Entre los afroamericanos, los hombres y las mujeres parecen estar afectados por igual.
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Glaucoma de ángulo cerrado: Causas

  • Bloqueo pupilar. El fluido del ojo conocido como humor acuoso se produce en el cuerpo ciliar , que se encuentra detrás del iris.

Normalmente, el humor acuoso fluye fácilmente a través de la pupila hacia la parte delantera o cámara anterior del ojo. Pero si la parte posterior del iris se adhiere al cristalino, este canal pupilar se bloquea. Entonces el líquido se acumula detrás del iris, empujando el iris hacia adelante hasta que se cierre el ángulo de drenaje en la cámara anterior, provocando un aumento de la presión ocular o glaucoma de ángulo cerrado.

  • Iris meseta. En esta condición, el iris está unido al cuerpo ciliar demasiado cerca de la red trabecular, en donde se produce el drenaje.

Cuando la pupila se dilata, los tejidos del iris periféricos en el ángulo de drenaje pueden cubrir hasta la malla trabecular, causando rápidamente un aumento de la presión intraocular y logrando un glaucoma. Este tipo de ataque de ángulo estrecho puede ocurrir en condiciones cuando la pupila se dilata en condiciones de poca luz o cuando se utilizan gotas oculares para ampliar intencionalmente el diámetro pupilar durante el examen de la vista .

  • Hipermetropía. En un futuro, las personas con este problema son más propensas a tener los ojos con cámaras anteriores de poca profundidad y ángulos estrechos, lo que aumenta su riesgo de sufrir glaucoma de ángulo cerrado durante la dilatación de la pupila o con los cambios en el ojo por la vejez.
  • Tumores y otras causas. Un tumor detrás del iris, un hinchazón asociado con la inflamación del cuerpo ciliar (intermedio uveítis) y la alteración de la forma del ojo después de una cirugía como la de desprendimiento de retina también puede causar glaucoma de ángulo cerrado.
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¿Cómo diagnosticar el glaucoma de ángulo cerrado?

El Glaucoma de ángulo cerrado es el cierre del ángulo de la cámara anterior en personas predispuestas anatómicamente.

El cierre produce un aumento brusco de la presión intraocular por encima de 60 mm Hg.

Puede ser neovascular, inflamatorio y por bloqueo mecánico.

Puede ser precipitado por colirios (midriáticos y ciclopléjicos), medicamentos sistémicos (antipsicóticos y anticolinérgicos) y por mala iluminación.

Signos: Ojo rojo, congestión vascular, edema corneal, pupila fija con midriasis media.

Síntomas: Dolor ocular intenso, disminución de agudeza visual, visión de halos, cefalea frontal, náuseas, vómitos.

ES UNA URGENCIA OFTALMOLÓGICA YA QUE PUEDE PRODUCIR LESIONES PERMANENTES EN HORAS.

  • Tópico: si PIO mayor ó igual a 50 mm Hg con poca pérdida visual.
  • Tópico + sistémico: si PIO mayor ó igual a 60 mm Hg.
  • Glaucoma por cierre angular ó bloqueo pupilar fáquico: pilocarpina y colirios antiglaucomatosos, esteroides tópicos, colirio de aproclonidina, diuréticos osmóticos y analgésicos.
  • Glaucoma por cierre angular mecánico ó bloqueo pupilar en afáquicos ó pseudofaquicos: fenilefrina ó ciclopléjico. Contraindicada la pilocarpina.
  • Iridectomías periféricas con láser YAG tan pronto sea posible en el ojo afectado y antes de 2 semanas en el otro ojo.
  • Trabeculectomía si la PIO no se controla adecuadamente.
  • Tratamiento de la causa desencadenante si es un Glaucoma de ángulo cerrado secundario.

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