Filtros para baja visión: Prescripción

Filtros para baja visión

Los filtros para baja visión se necesitan para aquellas personas que ante una buena iluminación no mejoran su visión, incluso empeoran con fotofobia y deslumbramiento.

Por lo tanto, necesitan regular la luz que entre a sus ojos.

Las personas con Baja Visión tienen dificultad para adaptarse a los condiciones fotópicas y/o escotópicas.

Para mejorar, se necesita utilizar filtros para baja visión con diferentes colores dependientes de la patología que afecte.

¿Qué es un filtros para baja visión?

Un filtro óptico es un dispositivo capaz de modificar la distribución espectral de la luz.

Su resultado viene determinado por su transmitancia que relaciona la cantidad de luz que incide y la que consigue salir.

Por lo tanto dependerá del material de la lente, así como de los tratamientos que tenga.

La prescripción de filtros se debe de hacer cuando exista deslumbramiento o fotofobia.

Nos referimos a deslumbramiento cuando un paciente en presencia de una luz excesiva, disminuye drásticamente su rendimiento visual.

En la fotofobia la persona refiere una intolerancia a la luz, acompañada a una lentitud extrema a los cambios de iluminación.

Tipos de filtros:

  1. Solares: Mejoran los deslumbramiento en condiciones fotópicas.
  2. Polarizados: Se usan sobre todo en situaciones donde existen gran cantidad reflejos como en la nieve o en el mar.
  3. Amarillos, rojos y naranjas: Filtran una parte de la luz para no dejar entrar la longitud de onda azul que es la responsable de los deslumbramientos. Mejoran el contraste pero pueden cambiar la percepción de los colores.
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Utilizar filtros que eliminen la radiación ultravioleta, violeta y azul de onda corta, disminuyen el deslumbramiento eficazmente.

Filtros para baja visión
Gafas para baja visión.

La eliminación de las longitudes de onda corta (280-400nm), no modifica la luminosidad y sí eliminan mucha energía dispersante.

Si el corte se hace en los 500nm, se reduce drásticamente la energía dispersante pero empieza a disminuir la luminosidad. Por lo tanto, los filtros tienen un límite práctico.

Ventajas e inconvenientes sobre los filtros para baja visión:

El inconveniente más aparente es el cambio de la percepción de los colores.

Siendo muy evidente en cortes superiores a 500nm. Aunque algunos pacientes valoran más sus ventajas, que la alteración.

Entre las ventajas podemos resaltar la eliminación de la luz que entra por la periferia y se refleja en el interior de los ojos, por eso los filtros se deben de usar con protección lateral.

Son muy útiles cuando existen opacidades en los medios oculares, ya que la luz UV y azul no es absorbida por el epitelio pigmentario y sus reflexiones internas provocan una disminución del contraste.

Los filtros amarillos y naranjas mejoran el contraste en los ojos envejecidos.  Y los marrones pueden disminuir el progreso de la retinitis pigmetaria, aparte de mejorar la sensibilidad al contraste.

¿Cómo prescribir un filtro?

Aunque las casas comerciales ofrecen sus recomendaciones, no existen estudios a día de hoy, donde especifiquen el filtro ideal.

Se deben de prescribir con muchísimo cuidado ya que si no acertamos, le podemos empeorar su resto visual.

Es una prueba que puede necesitar varias sesiones y es muy complicada ya que la calidad visual depende de la subjetividad del paciente.

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Pero como norma general, tendremos que probar varios filtros para baja visión, en diferentes luminosidades.

Por eso es una adaptación totalmente personal, ya que nadie vive en las mismas condiciones.

Aunque podemos presuponer que el filtro perfecto absorberá totalmente los infrarrojos y los UV, parte de la luz azul, darán protección a la retina, no distorsionará a los colores y se podrán fabricar con graduación.

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