Escleritis anterior: Información

Escleritis anterior

La escleritis anterior es una inflamación progresiva de la esclera y tejidos adyacentes que puede alterar la integridad del globo ocular.

El inicio de los signos y síntomas es subagudo. El curso sin tratamiento es persistente y con posibilidad de daño permanente debido a una perforación del globo ocular. Esto hace que un diagnóstico y tratamiento rápido sea fundamental.

Las recurrencias en la escleritis son frecuentes y son bilaterales en un 35% de los casos.

Afecta fundamentalmente a las mujeres, con edades comprendidas entre los 40-60 años.

La mayor parte de las escleritis están asociadas a enfermedades autoinmunes o a procesos inmunitarios asociados a infecciones. Es obligatorio un examen general exhaustivo, en el primer episodio de la enfermedad, para intentar buscar la etiología.

El diagnóstico diferencial principal es con epiescleritis, una condición mucho más benigna y frecuente.

La hiperemia característica de la escleritis anterior afecta al plexo vascular profundo, por lo que son vasos que no se pueden mover y que no blanquean tras la instilación de fenilefrina a diferencia de la epiescleritis donde el plexo afectado es más superficial y sí blanquea.

La observación externa de la coloración del ojo con luz natural es igualmente importante para detectar cambios sutiles de coloración.

En el caso de escleritis recurrentes, la esclera se va quedando translúcida y adelgazada, lo que permite que la úvea se transparente dando al ojo un color azulado.

La escleritis se clasifica según la localización de la inflamación en anterior y posterior, estando localizada anteriormente casi en el 90% de los casos.

Índice

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Escleritis anterior:

  • Escleritis anterior difusa: la inflamación está extendida por un área amplia de esclera, sin necrosis ni edema. Es la más normal y menos dañina.
  • Escleritis anterior nodular: cuando existe una elevación edematosa pequeña, roja e inamovible llamada nódulo. Puede haber más de uno, pero no existe necrosis.
  • Escleritis necrosante con inflamación: extremadamente dolorosa, es la más grave. Primero se distorsionan y obstruyen los vasos epiesclerales profundos del área afectada, creando zonas de isquemia esclerales.

Estas placas avasculares, que se observan bien con la lámpara de hendidura y el filtro verde acaban creando en esa zona una necrosis y posterior adelgazamiento de la esclera que hace visible la coroides y facilitando la protusión .

  • Escleritis necrosante sin inflamación o escleromalacia perforante: necrosis sin inflamación ni síntoma. Suele darse en aquellos pacientes con artritis reumatoide de larga evolución.

Escleritis: Etiología

  1. Enfermedades del tejido conectivo.
  2. Enfermedades inflamatorias del intestino.
  3. Infecciones sistémicas.
  4. Idiopática.

Signos:

  1. Adelgazamiento corneal.
  2. Adelgazamiento escleral.
  3. Agudeza visual reducida.
  4. Esclera azulada.
  5. Hiperemia ocular.
  6. Nódulo en esclera.
  7. Queratitis superficial.
  8. Tyndall.

Síntomas:

  1. Dolor de ojo pulsatil, constante y severo.
  2. Dolor de ojo que se extiende por mandíbula, sienes y cejas.
  3. Dolor de ojo que te puede despertar por la noche.
  4. Fotofobia.
  5. Lagrimeo.
  6. Sensación de ojo rojo.
  7. Visión borrosa.

Plan:

Tratamiento preventivo de protección ocular siempre que exista riesgo de perforación:

  1. Antiinflamatorios no esteroideos sistémicos.
  2. Corticoides sistémicos.
  3. Inmunosupresores sistémicos.
  4. Tratamiento de la enfermedad sistémica.

Procedimientos:

  • BMC Iluminación Directa.

Condiciones asociadas:

  • Artritis reumatoide.
  • Artritis soriásica.
  • Aspergillus.
  • Enfermedad de Crohn.
  • Espondilitis anquilosante.
  • Granulomatosis de Wegener.
  • Herpes Simple.
  • Herpes Zoster.
  • Infección por Pseudomonas.
  • Lupus eritematoso.
  • Poliarteritis nodosa.
  • Sarcoidosis.
  • Sífilis.
  • Tuberculosis.
  • Ulceritas colosa.
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