¿Qué es una erosión corneal?: Clasificación
hace 1 año · Actualizado hace 11 meses

La erosión corneal es una lesión en la capa más superficial del ojo. Se da en el epitelio corneal, la parte externa y transparente de la córnea. Esta capa protege contra el polvo, bacterias y golpes.
Si esta capa se desprende o se daña, hablamos de erosión corneal. Esto puede ser por un traumatismo, una enfermedad o incluso de forma espontánea.
Este tipo de lesión puede parecer menor. Pero, dado que la córnea tiene muchas terminaciones nerviosas, es extremadamente dolorosa. Un daño pequeño puede causar mucho dolor.
¿Qué la causa?
Las erosiones pueden ocurrir por muchas razones. La causa más común es un traumatismo directo. Por ejemplo, un arañazo accidental puede levantar parte del epitelio.
El uso incorrecto de lentes de contacto también puede causar una erosión. Esto sucede especialmente si la lente está seca o sucia.
Otra causa común es el distrofia epitelial de la membrana basal (EBMD). Esta alteración en la arquitectura de la membrana hace que el epitelio no se adhiere bien. Esto produce el síndrome de erosión corneal recurrente (SECR).
El SECR hace que el epitelio se regene y se vaya a desprender de nuevo. Esto sucede muchas veces durante la noche o al despertar, causando dolor y visión borrosa.
Otras causas incluyen:
Cirugías previas de córnea (como LASIK o PRK)
Ojo seco severo
Infecciones
Problemas metabólicos como la diabetes
Uso prolongado de lentes de contacto sin la debida higiene
¿Cómo se siente?
Una persona con una erosión corneal puede sentir:
Dolor súbito y muy intenso, como si tuviera “arena en el ojo”
Sensación de ardor o escozor
Lagrimeo abundante
Dificultad para abrir el ojo
Fotofobia (molestia con la luz)
Visión borrosa
Enrojecimiento ocular
Uno de los síntomas más característicos del síndrome de erosión corneal recurrente es la molestia al despertar. Esto ocurre porque el ojo se reseca mientras dormimos. Al abrir el ojo, el movimiento del párpado puede arrancar el epitelio.
¿Cómo se diagnostica?
Un oftalmólogo o optometrista usa una lámpara de hendidura para mirar el ojo. También aplica fluoresceína, un tinte amarillo. Esto muestra las áreas donde el epitelio falta.
Las zonas sin epitelio se ven verdes bajo luz azul. Esto ayuda a ver el tamaño y forma del daño.
Para casos graves, se pueden hacer pruebas adicionales. Estas incluyen:
Topografía corneal para ver la córnea.
Tomografía (OCT) de segmento anterior para ver la profundidad de la lesión.
Pruebas de sensibilidad corneal o cantidad de lágrima.
Tratamiento de una erosión corneal simple
Para una erosión reciente y leve, el tratamiento es conservador:
Antibióticos en gotas o pomada para evitar infecciones.
Lágrimas artificiales sin conservantes para hidratar el ojo.
Se usa colirio ciclopléjico para aliviar el dolor.
Una pomada lubricante por la noche ayuda si duele al despertar.
Se puede usar una lente de contacto terapéutica para proteger la córnea.
El epitelio se regenera rápidamente. En 1 a 3 días la lesión suele sanar.
¿Qué pasa si la erosión se repite?
Si la erosión se repite, hablamos de síndrome de erosión corneal recurrente (SECR). El problema es que el epitelio no se adhiere bien y se vuelve a desprender.
El tratamiento se vuelve más complejo. Incluye:
Uso crónico de lágrimas artificiales y pomadas por la noche.
Solución salina hipertónica (al 5%) para fortalecer el epitelio.
Doxiciclina oral para reducir enzimas que impiden la regeneración.
Corticoides suaves en gotas para controlar la inflamación.
Lentes de contacto terapéuticas de uso prolongado.
¿Y si nada de esto funciona?
Si los tratamientos no funcionan, hay intervenciones quirúrgicas menores efectivas:
Micropunciones estromales: se hacen pequeñas marcas con una aguja en la córnea para que el nuevo epitelio tenga un anclaje más firme.
Pulido corneal con fresa de diamante: alisa la superficie donde el epitelio se asienta para mejorar su fijación.
PTK (fototerapia con láser excimer): elimina las capas más superficiales de la córnea para permitir una regeneración ordenada y fuerte del epitelio.
En casos extremos, puede considerarse una lente escleral terapéutica o incluso trasplantes lamelares si hay cicatrices graves.
¿Se cura del todo?
Sí, en la mayoría de los casos una erosión simple se cura sin secuelas. Sin embargo, el SECR puede durar semanas o meses y requiere un tratamiento constante. Con el manejo adecuado, la gran mayoría de los pacientes mejora mucho e incluso se cura por completo.
Consejos prácticos para evitar una erosión o su recurrencia
Evita frotarte los ojos, sobre todo al despertar.
Usa lágrimas artificiales si tienes el ojo seco.
Lubrica bien los ojos antes de acostarte si ya has tenido una erosión.
Si usas lentes de contacto, hazlo con higiene estricta y nunca duermas con ellas si no están indicadas para ello.
Usa gafas de seguridad si realizas trabajos donde puedan saltar objetos o polvo.
Informe Clínico: Erosión Corneal
Diagnóstico:
Erosión epitelial corneal / Síndrome de erosión corneal recurrente (SECR) (según evolución)
Definición y fisiopatología:
La erosión corneal consiste en la pérdida focal o difusa del epitelio corneal sin afectación inicial del estroma subyacente. Puede ser consecuencia de un trauma mecánico, procesos distróficos o inflamatorios crónicos que comprometen la adhesión epitelial a la membrana basal. En el síndrome de erosión corneal recurrente (SECR), existe una alteración persistente en la unión hemidesmosomal del epitelio, asociada a degeneración de la membrana basal y sobreexpresión de metaloproteinasas de matriz (principalmente MMP-9).
Etiología:
Trauma mecánico: arañazos, cuerpos extraños, papel, uñas, lentillas.
Distrofias corneales: EBMD (epithelial basement membrane dystrophy), distrofia de Meesmann, distrofia de Reis-Bücklers.
Cirugías corneales previas: LASIK, PRK, queratotomía.
Disfunción lagrimal severa, ojo seco evaporativo o acuodeficiente.
Factores sistémicos: diabetes mellitus, neuropatías autonómicas, déficit de vitaminas A/B12.
Uso prolongado de lentes de contacto, especialmente en portadores de LC hidrogel sin supervisión.
Clínica habitual:
Dolor ocular agudo tipo punzante, a menudo al despertar.
Fotofobia, blefaroespasmo y epífora intensa.
Visión borrosa transitoria, proporcional al área epitelial afectada.
Sensación de cuerpo extraño.
Despertar doloroso nocturno o a primeras horas del día (signo clínico clave en SECR).
Exploración y pruebas complementarias:
Biomicroscopía (lámpara de hendidura):
Defecto epitelial bien delimitado (positivo con fluoresceína).
Ausencia de infiltrado estromal en erosiones simples.
Seidel negativo (sin fuga de humor acuoso).
Test de sensibilidad corneal: normal o disminuida en queratopatías neurotróficas.
Coloración con fluoresceína: positiva en patrón geográfico o dendrítico (descartar HSV).
OCT de segmento anterior (opcional): útil para valorar integridad estromal y edema subepitelial.
Topografía corneal: distorsiones si SECR crónico.
Diagnóstico diferencial:
Úlcera infecciosa (bacteriana/fúngica): presencia de infiltrado, hipopion.
Queratitis herpética: lesión dendrítica ramificada; hipoestesia marcada.
Queratopatía neurotrófica: defecto persistente sin sintomatología proporcional.
Lesiones químicas, térmicas o por radiación UV.
Epitelopatías tóxicas (por fármacos tópicos, conservantes, anestésicos).
Tratamiento:
A. Erosión corneal aguda simple:
Profilaxis antibiótica tópica: usa fluoroquinolona o cloranfenicol 4-6 veces al día por 5-7 días.
Lágrimas artificiales sin conservantes, usa 6-10 veces al día.
Pomada lubricante nocturna (parafina/vaselina).
Cicloplejia tópica (opcional): tropicamida 1 % o ciclopentolato para aliviar espasmo ciliar.
Lente de contacto terapéutica (BCL) si el dolor es moderado-intenso y/o el defecto es mayor a 3 mm.
B. Síndrome de erosión corneal recurrente (SECR):
Higiene + pomada nocturna crónica (3–6 meses mínimo).
Solución salina hipertónica 5 % (gotas y ungüento): ayuda a mejorar la adhesión epitelial.
Doxiciclina oral 50 mg cada 12 h por 4–8 semanas: reduce MMPs y tiene efecto antiinflamatorio.
Esteroide tópico suave (FML, loteprednol) por ciclos cortos bajo supervisión.
Lente de contacto terapéutica de uso prolongado (alta permeabilidad Dk, hasta 30 días con controles semanales).
Suero autólogo 20 % / Cacicol® (RGTA) si el defecto persiste más de 2 semanas.
Tratamiento quirúrgico (si refractario):
Micropunciones estromales anteriores (ASP):
Aguja calibre 25-30G en patrón concéntrico; ideal para defectos periféricos y menores a 4 mm.
Diamond Burr Polishing:
Pulido de membrana basal tras desbridamiento epitelial mecánico.
Mejora en EBMD difusa; menor tasa de recurrencia que ASP.
PTK (Phototherapeutic Keratectomy):
Láser excimer en modo ablación superficial.
Efectivo en defectos mayores a 5 mm y SECR postquirúrgico.
Puede causar hipermetropía leve (depende de la profundidad ablativa).
Lente escleral terapéutica (uso diurno):
Indicado en casos graves asociados a ojo seco severo, irregularidad corneal o queratopatía neurotrófica.
Evolución y pronóstico:
Erosión simple: epitelización completa en 24–72 h.
SECR: tiende a repetirse si no se trata fuerte.
Si las recidivas son frecuentes, esto puede llevar a:
Opacificación subepitelial.
Astigmatismo irregular.
Dolor ocular neuropático crónico.
La tasa de recurrencia después de cirugía es:
ASP: ~25–35 %.
Diamond burr: 7–15 %.
PTK: <10–15 % (aumenta si el EBMD es extenso).
Recomendaciones para el paciente:
No frotes los ojos, sobre todo al despertar.
Usa lubricantes antes de dormir y al despertar.
Completa el tratamiento aunque los síntomas parezcan haber desaparecido.
Evita usar lentes de contacto sin permiso médico.
Controla tu azúcar si eres diabético y trata la blefaritis si la tienes.
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