Drusas: Tipos y Diferencias

drusas maculares

Las Drusas son depósitos coloidales o cuerpos de hialina con aspecto de pequeños círculos amarillos o puntos blancos localizados en el fondo de ojo, especialmente en la región macular, alrededor del disco óptico, o en la periferia.

Aunque pueden encontrarse en gente joven, normalmente aparecen (especialmente los de la periferia) con los años; se deben a cambios degenerativos que afectan al pigmento epitelial. A veces también se les llama a las drusas “cuerpos coloidales”.

¿Qué son las drusas?

Son depósitos extracelulares localizados en la interfase entre el epitelio pigmentario y la membrana de Bruch.

Las drusas están formadas por gran variedad de sustancias, y parece que derivan de procesos inmunitarios y metabólicos de epitelio pigmentario.

No se conoce bien su papel exacto en la patogenia de la DMAE, pero esta se relaciona claramente con el tamaño de las lesiones y la presencia o ausencia de anomalías pigmentarias asociadas.

Las drusas asociadas a la edad son raras antes de los 40 años, pero se ven a menudo en la sexta década.

Su distribución es muy variable, y pueden estar confinadas en la fóvea, rodearla o formar una banda alrededor de la periferia macular.

También pueden verse en el fondo periférico y medioperiférico.

¿Cómo son las drusas?

Existe una fuerte correlación entre el tamaño de las drusas y el riesgo de sufrir DMAE avanzada al cabo de 5 años.

Las drusas pequeñas (drusitas), a veces denominadas “duras”, típicamente bien definidas y de color blanco amarillento, miden por definición ≤ 63 mm de diámetro, esto es, menos de la mitad del grosor de una vena retiniana en el borde papilar.

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Su presencia como único hallazgo probablemente comporta poco aumento del riesgo de pérdida visual, a menos que vayan acompañadas de anomalías pigmentarias.

Las medianas son depósitos focales blanco amarillentos bien definidos a nivel del epitelio que miden entre 63 y 125 mm.

Si no se asocian a anomalías pigmentarias, solo aumentan muy ligeramente el riesgo de progresión a DMAE avanzada a los 5 años, pero este riesgo alcanza el 10% cuando se observan anomalías pigmentarias en ambos ojos.

drusas
Angiografía de drusas.

Las grandes son lesiones profundas de la retina, peor definidas y blanco amarillentas, que miden más de 125 mm de diámetro; a veces se denominan también “drusas blandas”.

Al ir creciendo y hacerse más abundantes, su coalescencia puede dar lugar a una elevación localizada del epitelio o “desprendimiento drusoide del epitelio”.

La presencia de drusas grandes en ambos ojos se asocia a un 13% de riesgo de progresión a DMAE avanzada a los 5 años, pero, si además hay anomalías pigmentarias bilaterales, el riesgo se incrementa hasta cerca del 50%.

Puede producirse una calcificación distrófica en todos los tipos de drusas.

Colores de las Drusas:

La hiperpigmentación e hipopigmentación no debidas a otras enfermedades retinianas se asocian a una probabilidad significativamente mayor de evolución a DMAE avanzada con pérdida de visión.

  • Tomografía de coherencia óptica:

Las drusas medianas y grandes se ven como nódulos irregulares muy reflectantes bajo el epitelio, localizados sobre o dentro de la membrana de Bruch.

  • Angiografía fluoresceínica:

Los hallazgos en la angiografía dependen del estado del epitelio situado por encima y de la afinidad de las drusas por la fluoresceína.

La hiperfluorescencia puede deberse a un defecto ventana causado por atrofia del epitelio por encima o a tinción tardía.

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Las hipofluorescentes que bloquean la fluorescencia del fondo son hidrófobas, de alto contenido lipídico y no suelen teñirse.

¿Cómo diferenciar a las drusas?

Diversas enfermedades cursan con lesiones similares a las drusas asociadas a la edad, y al menos algunas podrían tener una base fisiopatológica parecida.

La distrofia retiniana en panal de Doyne (malattia leventinese, drusas radiales autosómicas dominantes) es un trastorno poco frecuente en el que aparecen drusas bastante características durante la segunda o tercera décadas; se ha confirmado la base genética de la mayoría de los casos.

Las drusas cuticulares, también llamadas “agrupadas del adulto de comienzo precoz” o “laminares basales” (que no deben confundirse con el depósito laminar basal y el depósito lineal basal en la degeneración macular, suelen verse en adultos relativamente jóvenes.

Las lesiones consisten en pequeños (25-75 mm) nódulos amarillentos que tienden a agruparse y aumentar de número con el tiempo, y pueden dar lugar a un DEP seroso.

La angiografía característicamente revela una imagen de “cielo estrellado”. La enfermedad se ha vinculado a una variante del gen CFH.

La glomerulonefritis membranoproliferativa de tipo 2 es una nefropatía crónica que afecta a niños mayores y adultos. Una minoría de pacientes presentan lesiones drusoides difusas en ambos ojos. También se ha implicado al gen CFH.