Coroiditis serosa central: Tratamiento

coroiditis serosa

La coroiditis serosa es una enfermedad esporádica y autolimitada. Consiste en el acumulo de líquido procedente de un vaso coroideo por un defecto de la lámina de Bruch y del epitelio pigmentario.

La coroiditis serosa se caracteriza por el acumulo de liquido subretineano en el polo posterior, produciendo un desprendimiento localizado de la retina neurosensorial que puede afectar a la mácula. Puede pasar desapercibida en los casos en que se produzca en la periferia de la retina. Pero cuando se produce en la mácula, el paciente refiere:

Coroiditis: Síntomas

  • Visión borrosa, bajada de la A.V.
  • Alteración de los colores (amarillento, grisáceo).
  • Escotoma central.

Su etiología permanece aún desconocida, no obstante, los factores de riesgo que se han observado son: Sexo masculino, estrés psicológico, tratamiento con corticoides, incluso se ha demostrado que a menudo las personas que tienen coroiditis serosa, casualmente tienen el helicobacter pylori (test del aliento).

Suele darse en pacientes jóvenes bajo estados tensionales y de ansiedad. La mácula se eleva y pierde el reflejo foveal producto de edema. La mejor forma de ver esta condición es mediante técnicas que aporten campo suficiente para poder contrastar el área afectada y la adyacente.

Puede darse un aumento de aceptación de positivos al acortarse el eje antero-posterior. El paciente suele referir metamorfopsia. La agudeza visual disminuye mínimamente. Suele existir un tiempo de recuperación al deslumbramiento aumentado. Se debe hacer una angiografía fluoresceínica y así localizar la procedencia del líquido procedente del edema.

Coroiditis serosa: Solución

Suele ser una condición benigna que se resuelve por si sola. A veces, si recidiva con frecuencia y según el resultado de la angiografía, se aplica láser.

Muy interesante:
Síndrome de Charles Bonnet o SCB:

El problema surge cuando tarda en desaparecer, ya que al haber entonces una alteración del epitelio pigmentario, la A.V no vuelve a la unidad.

Si no desaparece, la única alternativa es la “fotocoagulación con láser”. Pero se es reacio a ello cuando los puntos de fuga son muy centrales, ya que el daño provocado por el propio láser pueden ser peor que la propia coroiditis serosa.

Un comentario

  1. Antonio A. Blanco 1 mayo, 2014

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